LA CREACIÓN DEL INSTANTE. (MEMORIAS) – UNO

UNO

Recordando la amnesia de quien quedó estupefacto al vislumbrar la cascada de sinrazones que se avecinaban.

Insignificancia escondida que, desde aquel hondón planetario, aspira a ser piedra angular.

Sentirse embarcado en el laberinto inconcebible de la vida donde un suspiro permite atisbar y esperar una salida triunfal en aquel mar de recovecos dubitativos.

Aquella selva de muerte donde la vida se abre paso cada día.

Cuerpos lozanos que se abrazan creyendo sentir el paraíso entre su carne y en su piel.

Empanada gráfica que, tras el esfuerzo de comprensión, deja un poso de escepticismo en quien creía entender los entresijos económicos.

Dejarse llevar impotente y sin rumbo, pero, en la galbana, encontrar siempre un sentido activo interior que nos devuelve el ser y el ánimo de seguir queriendo.

Pintarrajear el mundo con la ignorancia bien intencionada que busca el servicio ajeno.

Balbuceo empresarial que abre el camino para un sin fin de esperanzas nuevas.

El parpadeo electrónico despierta la somnolencia de la rutina activando el aliento inteligente que busca alcanzar la meta tantas veces ansiada.